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Aprendices viso-espaciales

Niños que aprenden de forma diferente

Todos tenemos dos hemisferios en nuestro cerebro y todos tenemos competencias auditivo-secuenciales y viso-espaciales. Lo normal es que cada uno de nosotros compartamos aspectos de ambas competencias, aunque puede ocurrir que predominen las fortalezas auditivas o las visuales de forma especial.

Según los estudios citados por la psicóloga estadounidense Linda Silverman, en su libro “Upside-Down Brilliance: The Visual-Spatial Learner”(*), al menos un 30% de los estudiantes son aprendices viso-espaciales. Sin embargo, el currículum escolar es auditivo-secuencial, los libros de texto y los métodos de enseñanza son secuenciales. De hecho, los niños son evaluados por sus habilidades secuenciales: leer, escribir, deletrear y cálculo aritmético. Esto significa que al menos un 30% de los estudiantes tendrán bajo rendimiento a menos que seamos capaces de dar respuesta a su forma de pensar y de aprender diferente.

Según Silverman, muchos de los niños que tienen un bajo rendimiento en la escuela -que muestran brillantes razonamientos pero tienen dificultad para leer, escribir, memorizar, calcular, deletrear o escribir bien- son niños de alta capacidad ocultos que tienen un método de aprendizaje viso-espacial.

Linda Silverman es doctora en psicología y dirige el Instituto para el Estudio del Desarrollo de la Alta Capacidad en Denver, Colorado (EEUU). Es una de las expertas en altas capacidades con mayor reconocimiento internacional. Ha escrito más de 200 publicaciones y es ponente habitual en congresos y conferencias. Silverman acuñó el término “aprendiz viso-espacial” en 1981 y ha estado ayudando a las familias con niños viso-espaciales en los últimos 20 años.

Aprendices auditivos-secuenciales y viso-espaciales

A grandes rasgos, una de las principales diferencias entre quienes tienen fortalezas auditivas o visuales es que los primeros piensan en palabras, mientras que los segundos piensan fundamentalmente en imágenes.

Los aprendices con fortalezas auditivas retienen gran cantidad de datos de una clase. Por el contrario, los que son más visuales necesitan que el profesor utilice mucho material visual, ya que recuerdan lo que ven y olvidan lo que oyen.

No obstante, muchos niños viso-espaciales tienen una gran capacidad musical, ya que la música es procesada principalmente en el hemisferio derecho. Los viso-espaciales con frecuencia aprenden mejor cuando la información está asociada a la música.

Las personas auditivo-secuenciales son buenas en la organización del tiempo (lo que es muy importante en la escuela) y tienen mucha menos consciencia del espacio. Sin embargo, aquellos que procesan principalmente de forma viso-espacial tienen mayor consciencia del espacio y la orientación, en detrimento del tiempo. De hecho, pueden perder la noción del tiempo cuando realizan algunas actividades y les cuesta cambiar de una actividad a otra. Para ellos el tiempo es su peor enemigo.

Los viso-espaciales suelen ser muy creativos y se orientan de forma extraordinaria en el espacio. Tienen una gran destreza para los puzles y laberintos, las construcciones, la perspectiva, entender la estructura subyacente de las cosas, y reconocer patrones visuales.

Los niños viso-espaciales aprenden de forma diferente

Los niños a los que están dirigidos los métodos de enseñanza tradicionales, auditivos-secuenciales, aprenden paso a paso, empezando por los conceptos simples como base para comprender otros más complejos.

Sin embargo, los niños viso-espaciales recogen la información de un modo diferente. Pueden manejar la complejidad con facilidad y sin embargo, tener dificultades con las tareas más sencillas. Estos niños parecen venirse arriba con las preguntas más difíciles. En el colegio, tienen problemas para resolver las tareas sencillas, repetitivas, monótonas y secuenciales, pero son increíbles con el material más complejo.

Desde que son muy pequeños, los aprendices secuenciales aprenden a través de ensayo y error. Dan su primer paso, se caen, se levantan, lo vuelven a intentar… hasta que consiguen andar. Cuando aprenden a hablar ocurre algo similar, primero balbucean, luego pronuncian su primera palabra y poco a poco van haciendo frases más complejas y elaboradas.

 Su aprendizaje ocurre de una forma “TODO o NADA”

En cambio, los niños viso-espaciales no aprenden igual. Nunca dan su primer paso, de repente un día empiezan a caminar. No empiezan a hablar hasta que no dominan la estructura del lenguaje. Lo mismo ocurre para aprender a montar en bici, patinar, manejarse en un segundo idioma… Aprenden por observación. Observan cómo otros hacen las cosas, las “practican” en su mente hasta que las dominan y entonces las ponen en práctica. Su aprendizaje ocurre de una forma TODO o NADA.

Este tipo de aprendizaje no tiene lugar a través de una serie de pasos. Si les preguntas cómo han llegado a una conclusión, normalmente no son capaces de explicarlo. Aprenden mejor cuando entienden la meta, cuando la explicación va de lo general a lo particular, cuando entienden el contexto donde cada elemento encaja.

Jerre Levy, de la Universidad de Chicago, explica cómo funciona el cerebro de forma más efectiva con las tareas complejas:

“Cuando las tareas son tan fáciles que no suponen un reto para la capacidad mental del individuo, la comunicación entre los dos hemisferios disminuye y un hemisferio domina el procesamiento dejando poca participación para el otro. En estas condiciones, el nivel de atención es bajo y el rendimiento cognitivo también. Por el contrario, cuando la tarea es muy retadora, los hemisferios izquierdo y derecho trabajan de forma coordinada y estrecha, lo que incrementa los recursos de la atención. El hemisferio derecho es especialmente importante a la hora de regular las funciones de la atención en ambos lados del cerebro. A menos que el hemisferio derecho esté activado y comprometido, la atención es baja y el aprendizaje es pobre”.

Albert Einstein. Wikipedia.org.

Albert Einstein. Wikipedia.org.

Según Thomas G. West, autor de “In the Mind’s Eye”:

“Algunas personas están tan acostumbradas a una visión lineal de la inteligencia y el potencial que encuentran imposible creer que algunas personas pueden acometer con facilidad complejas tareas mentales, mientras se muestran torpes en la resolución de tareas simples. Pero es precisamente este patrón de procesamiento cognitivo el que se muestra en las mentes más brillantes y creativas”.

Necesitamos darnos cuenta de la vasta diversidad del cerebro humano y desarrollar métodos educativos que den respuesta a esta diversidad. Muchos de los genios de nuestro tiempo fueron aprendices viso-espaciales con pobres resultados académicos.

 

 

(*) Basado en los artículos del blog AACC La Rebelión del Talento con extractos del libro original de Linda Silverman “Upside-Down Brilliance: The Visual-Spatial Learner“.

 

PARA SABER MÁS:

En inglés:

En español:

Artículos publicados por el Blog AACC La Rebelión del Talento en los que se traducen extractos del libro de Linda Kreger Silverman: Upside-Down Brilliance: The Visual-Spatial Learner:

 

Fotografía:

Pixabay.com

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