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Las “disincronías”

¿Qué son las disincronías de las altas capacidades?

 

Jean-Charles Terrassier es un psicólogo de origen francés especialista en el estudio de la superdotación. En el año 1994 describió, entre sus investigaciones, una serie de disincronías  que se conoce como “síndrome de las disincronías” y que se recogen en su libro “Les enfants surdoués”, editado en Francia.

Este síndrome consiste en la falta de sincronización entre el desarrollo intelectual, social, afectivo, físico y motor del niño con altas capacidades. Las disincronías tienen lugar en dos perspectivas: la interna y la social. Dentro de cada una de ellas hay varios tipos.

Disincronía interna: Se trata de desajustes o discrepancias vividas interiormente, entre factores internos.

Hay tres tipos:

  • Inteligencia-psicomotricidad. Son muchos los estudios llevados a cabo por diferentes autores acerca de esta disincronía, presente en la mayor parte de los alumnos de altas capacidades. Aunque no sucede en todos los casos, hay un alto porcentaje que se suelen caracterizar por una gran capacidad intelectual y, sin embargo, una menor destreza motriz. Es muy común que estos niños tengan buenos resultados académicos en todas las áreas menos en educación física. También suele ocurrir, sobre todo en el caso de los niños, que tenga mala caligrafía.
  • Lenguaje-razonamiento. Otra de las características de estos niños es poseer un amplísimo vocabulario superior a la media. Sin embargo, son capaces de razonar mucho más de lo que expresan con palabras.
  • Inteligencia-afectividad. Aunque un niño con Altas Capacidades de 8 años es capaz de poseer el desarrollo cognitivo de un adulto, no ocurre lo mismo con su desarrollo emocional. Emociolmente el niño es muy sensible, vulnerable y consciente, por lo que es fácil hacerles daño. Razonan como adultos, pero no tienen las herramientas necesarias para enfrentarse a los sentimientos que esos razonamientos les provocan porque carecen de la experiencia de vida necesaria.

Disincronía social: En este caso la disincronía tiene lugar entre el niño y varios agentes del entorno que les rodea.

  • En el centro educativo. El desarrollo mental de un niño superdotado o con altas capacidades intelectuales es mayor al del resto de la clase. Al verse obligado a seguir un ritmo de estudios por debajo del que sus capacidades demandan, se aburrirá en clase y no desarrollará estrategias tan necesarias en un estudiante como el hábito de estudio, la disciplina o la organización. Como consecuencia, en cursos superiores su rendimiento puede ser incluso inferior al de la media.
  • En la familia. Aunque normalmente son los padres los primeros en percibir la precocidad de sus hijos, en ocasiones no están preparados para dar respuesta a sus preguntas. Esto puede provocar una gran angustia en el niño con altas capacidades que se verá obligado a tomar una decisión drástica: contentarse con lo que ya saben y no buscar más respuestas, con lo que su curiosidad se verá coartada; o bien buscar el conocimiento fuera de la familia, con el consiguiente sentimiento de culpabilidad.
  • Con los amigos. Debido a su elevado CI, estos niños tienen una edad mental superior a la de sus compañeros. Esta diferencia hace que sus intereses no coincidan y que las relaciones interpersonales no siempre se establezcan de forma natural. En algunos casos, estos niños optan por aislarse y actuar de forma individualista. No encuentran el modo de hacer amigos o de dirigirse a los demás. Sin embargo, es cierto que algunos se adaptan fácilmente a su círculo social. Desarrollan estrategias para facilitar de diferentes maneras su cohesión al grupo, bien adaptándose a los intereses del resto, bien porque en su entorno han encontrado algún otro compañero o amigo que también es de altas capacidades.

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